Enamorada

Yo quiero que me bese de la forma en que otros labios no han podido, y busqué en mi interior los secretos para vivir eternamente.

Ande, venga, lo invitó a nadar en mis palabras, perderse en los rincones de mi corazón, y encender las antorchas de mi alma.

Eleve el ancla de sus sentimientos, que el orgullo no revive amores, ni el pasado a los muertos.

Ya no tema, que el amor sabe valorar.

 

¿Para qué leer?

Para mí leer ha sido mi padre y mi madre

Mi padre de los 10 años fue Dante.

Mi madre Sor Juana.

Leer ha sido mi hermano

Un chiquillo risueño que mientras yo envejecía, él se hacia más joven.

Leer ha sido mi amante

No un hombre, no una mujer. Un ser al que amo, y aunque nos separemos y peleemos, siempre regresamos convertidos en extraños.

Sor Juana

Pero abre de par en par la soledad del círculo

Se nos ha dicho que pensemos libremente,

que estamos en nuestro derecho.

Retumba en el suelo esa propuesta, cuando descubres que no es un acto sencillo el de pensar

y luego ponerlo en orden,

además, no olvidemos que existe esa barrera donde terminas tú o yo cuando inician los otros.

Entonces que hacer con este dilema

¿nos convertimos en esquizofrenicos o los demás lo son?

¿Qué otro remedio queda cuando mi límite es el inicio de otro?

Escribir es una opción, pero no hay que olvidar lo peligroso que puede llegar a ser este ejercicio,

por eso hemos  de recomendar hacer calistenia antes de intentar abrir la soledad del círculo.

Círculo

Letanía

¿Escribir?

 

Escribo

por que quiero más tiempo.

Soy avariciosa.

Escribo

para los presentes que se ausentan.

Escribo

para que de la tierra crezca un suspiro

y de la noche una lagrima.

Escribo

como las abejas; en círculos y hacía el infinito.

Escribo

a veces, con fiebre en los huesos,

a veces, con humedad entre las piernas,

Escribo

para que del silencio nazca un grito.

¿Y tú para qué escribes?

 

Por siempre tuya

La aceptación de un momento pasional no es más que tu mirada en mi boca.

Que tu cuerpo en llamas paseando por el mío como mariposa.

 

 

sin tener pruebas de tu amor,

solo mementos de pasión.

 

No tengo miedo de entregarme a ti, ni necesidad de demostrarte que te amo.

Siempre y cuando tenga en mi boca ese beso, que endulza mi alma, y aleja a la terrible soledad.

0

Límites. Paredones.

Rodillas quebrantadas por el dolor,

agonías ciegas.

 

ahora, sólo el tiempo

 

condenará al

sol que sale

en las colinas.

 

Cielo

Ignoro

Ignoro si funciona mi mecanismo de defensa,

juntos esquivamos el tiempo, nos ahogamos como polillas en el lodo.

Tú y yo.

Quizá el tiempo nos haga justicia y las aves cambien de forma.

¿En otro tiempo me amarías?

Acaso es posible pensar en esa posibilidad.

La

 

Un momento de paz

La palabra infértil,

sonido de perro agonizando.

Uno que otro desliz y eres puta.

No puedo (aunque quiero) decir adiós,

por más que intente alejarme.

No consigo un momento de paz,

ni en la cama compartida,

o la biblioteca personal.

Paz